CAJAMARCA
CARNAVALES
Los carnavales tienen su origen en las fiestas que celebraban griegos y romanos desde hace 600 a.c esparciéndose posteriormente y a través de los años por el mundo entero.
Los carnavales cajamarquinos no se sabe aún a ciencia cierta cómo aparecieron, al parecer se implantaron en la época colonial en los que alcanzaron singular esplendor y se conservaron así hasta nuestros días, naturalmente, con algunas modificaciones.
A partir de 1930, surgen los corsos de carros alegóricos engalanados con la presencia de reinas de belleza. Los barrios representados por las patrullas y comparsas recorren las calles de la ciudad cantando y dando vivas.
Los cantos de carnaval han sido y siguen siendo la característica principal de esta fiesta. Lo entonan adultos y niños en las fiestas y en los alrededores de la unsha que viene a ser el otro elemento del carnaval. Generalmente es un árbol adornado con frutas, pañuelos, abanicos, juguetes, botellas de licor, etc., y alrededor de él, el mayordomo e invitados tomados de la mano, cantan y bailan al compás de la guitarra, la caja, la concertina, el pito y el acordeón; posteriormente, cada uno le hace cortes al árbol con una hacha hasta derribarlo apropiándose de los objetos colgados de las ramas. El que derriba el árbol, automáticamente será el mayordomo el siguiente año.
Actualmente, el sábado al medio día se inicia oficialmente los carnavales con la salida del Ño Carnavalón (Rey Momo) y su corte acompañado de miles de carnavaleros. Ño Carnavalón es un muñeco gigante vestido con harapos y simboliza la diversión.
El día domingo se realiza el concurso de patrullas y comparsas donde participan los diferentes barrios de la ciudad (San Sebastián, San Pedro, Cumbemayo, San José, etc.). Los participantes preparan singulares disfraces incluso con un año de anticipación.
El lunes se realiza el Gran Corso Carnavalesco y el desfile de carros alegóricos engalanados con la presencia de reinas representantes de los barrios, instituciones, provincias del departamento y otras ciudades. El recorrido tiene una extensión de aproximadamente veintisiete cuadras.
Hay que resaltar que el juego con agua dura todo el mes y los bailes están presentes en las calles, en los hogares, donde se canta, se come y se baila hasta que el cuerpo resista.
El día martes muere el Ño Carnavalón y se procede con el velorio, levantándose capillas ardientes en la Plaza de Armas y en el barrio Santa Apolonia.
El miércoles se produce la incineración de Ño Carnavalón en el distrito de Baños del Inca, previa lectura de su testamento. Las actividades del carnaval, prácticamente se cierran con la tradicional Fiesta de Mamarrachos donde las parejas asisten con llamativos disfraces.